| ||||
(25 de noviembre: Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer) «El marido le había pegado. Por la única habitación del bohío, caliente como horno, la persiguió, tirándola de los cabellos y machacándole la cabeza a puñetazos. »—... ¡Te voy a matar..., desvergonzada!... »El niño se agarraba a las piernas de su papá; no sabía hablar aún y pretendía evitarlo. Él veía a la mujer sangrando por la nariz. La sangre no le daba miedo, no, solamente deseos de llorar, de gritar mucho. De seguro mamá moriría si seguía sangrando. »Todo fue porque la mujer no vendió la leche de cabra, como él se lo mandara; al volver de las lomas, cuatro días después, no halló el dinero. Ella contó que se había cortado la leche; la verdad es que la bebió el niño. [Ella] prefirió no tener unas monedas a que la criatura sufriera hambre tanto tiempo. »[Él] le dijo después que se marchara. »—¡Te mataré si vuelves a esta casa! »La mujer estaba tirada en el piso de tierra; sangraba mucho y nada oía. Chepe, frenético, la arrastró hasta la carretera. Y se quedó allí, como muerta.... »[Pasaba por allí un extraño que] tenía agua para dos días más de camino, pero casi toda la gastó en rociar la frente de la mujer. La llevó hasta el bohío, dándole el brazo, y pensó en romper su camisa listada para limpiarla de sangre. »Chepe entró por el patio. »—¡Te dije que no quería verte más aquí, condenada! »Parece que no había visto al extraño.... »[Éste] le llamó la atención; pero [Chepe], medio loco, amenazó de nuevo a su víctima. Iba a pegarle ya. Entonces fue cuando se entabló la lucha entre los dos hombres. »El niño pequeñín, pequeñín, comenzó a gritar otra vez; ahora se envolvía en la falda de su mamá. »La lucha era silenciosa. No decían palabra. Sólo se oían los gritos del muchacho y las pisadas violentas. »La mujer vio cómo [el extraño] ahogaba a Chepe: tenía los dedos engarfiados en el pescuezo de su marido. [Chepe] comenzó por cerrar los ojos; abría la boca y le subía la sangre al rostro. »Ella no supo qué sucedió, pero cerca, junto a la puerta, estaba la piedra; una piedra como lava, rugosa, casi negra, pesada. Sintió que le nacía una fuerza brutal. La alzó. Sonó seco el golpe. [El extraño] soltó el pescuezo del otro, luego dobló las rodillas, después abrió los brazos con amplitud y cayó de espaldas.... »La tierra del piso absorbía aquella sangre tan roja, tan abundante.... »La mujer... [salió corriendo]....»1 Este trágico relato procede de la pluma del autor y ex presidente dominicano Juan Bosch. Es el primero de sus Cuentos escritos antes del exilio. ¡Qué triste que aún en el siglo veintiuno haya tantas personas como Chepe que, al escuchar o leer cuentos como este, se identifiquen con él! A puerta cerrada, maltratan físicamente a su pareja, conscientes de que casos como el suyo no se limitan al campo ni a personas iletradas sino que incluyen las grandes metrópolis y a los privilegiados. Determinemos todos que, en lo que nos queda por vivir, jamás maltrataremos a nuestra pareja, sino que la amaremos y la cuidaremos como a nuestro propio cuerpo, tal como nos aconseja San Pablo,2 no sea que la induzcamos a matar a cualquiera que se interponga... o a querer matarnos a nosotros mismos. | ||||
| ||||
martes, 25 de noviembre de 2014
UN CUENTO O UNA HISTORIA REAL: "AMA A LA MUJER Y NO LA MALTRATES".
sábado, 22 de noviembre de 2014
jueves, 13 de noviembre de 2014
EL VALOR DE UNA ORACIÓN DE UNA MUJER.
| - EL VALOR DE UNA ORACIÓN DE UNA MUJER. |
¿ QUÉ ES PARA TI UN MUJERÓN?
| Un Mujerón Es... |
viernes, 17 de octubre de 2014
¿ QUÉ HACER FRENTE AL MALTRATO Y FRENTE AL RIESGO DE VIVIR IGUAL A COMO VIVE MI MADRE?.
| |||||
| EL MALTRATO EMOCIONAL CAUSA MUCHO DAÑO A LOS NIÑOS. «Cuando tenía seis años, mi madre y mi padre discutían mucho. Mi madre intentó suicidarse muchas veces delante de mí y de mi hermanita. Mi madre quería morirse porque mi padre tenía una amante y una hija con ella. »Hemos superado esos malos momentos, pero no estamos del todo sanados. No me gusta que mi padre coquetee con las mujeres jóvenes. Y no me gusta que mi madre siga recordando el pasado y que siempre nos diga que quiere irse de la casa. Yo con este problema me siento cansada, dolida, triste, que no soporto más. ¿Qué hago para ya no sufrir?» »Tu caso nos entristece. En tus pocos años de vida, tu hogar siempre ha sido un lugar de confusión y conflicto. Nunca has disfrutado del refugio que el hogar debiera ser para todos, especialmente para los niños pequeños. »Yo recuerdo que cuando era niña, y luego como adolescente, sentía lo mismo que sientes tú ahora. Al principio mis padres discutían y gritaban, a veces hasta que los vecinos llamaban a la policía. Luego se divorciaron, y tuvimos la esperanza de que al fin habría un poco de paz en nuestro hogar. Pero no pasó mucho tiempo antes de que mi mamá se juntara con mi padrastro, y las discusiones subieron de tono y se volvieron aún más frecuentes. Yo soñaba con el día en que pudiera irme de esa casa para siempre. »Sugiero que hagas tres cosas específicas a fin de prepararte para el futuro que te espera. En primer lugar, estudia todo lo que puedas para sacar las mejores calificaciones posibles. Cuanto mejores sean tus calificaciones, mejores serán las opciones que tengas de ser aceptada en una buena universidad, y posiblemente de recibir becas que te ayuden a costear los gastos. »En segundo lugar, busca un empleo a la mayor brevedad y ahorra todo el dinero que puedas de lo que ganes. El llegar a ser independiente en tu economía es lo que algún día hará posible que salgas de esa casa. »En tercer lugar, y más importante que nada, cultiva una relación personal con Dios. Pídele en el nombre de su Hijo Jesucristo que te perdone tus pecados y que te dé la ayuda que necesitas hoy y en el futuro. Él te guiará y te dará la sabiduría necesaria para planear el resto de tu vida. »Cuando yo era una adolescente, le pedí a Cristo que entrara en mi vida. Con todo, no había paz en mi hogar, pero yo tenía paz en el corazón, lo que me ayudó a superar las largas noches de confusión. Encontré una iglesia en la que otras personas tenían una relación personal con Dios, y muchas de esas personas llegaron a ser como miembros de mi familia, al comprender los problemas en mi hogar e invitarme al suyo. Durante esas visitas comencé a imaginarme la clase de vida que tendría algún día yo misma. Tú puedes hacer lo mismo.» | |||||
sábado, 11 de octubre de 2014
VÍDEO:" AMA LA MUJER Y NO LA MALTRATES".
| |||||
jueves, 4 de septiembre de 2014
¿ QUÉ CONCEPTO TIENES Y QUÉ VALOR LE DAS A LA MUJER?.
| El Valor de la mujer |
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

